jueves, 13 de noviembre de 2014

Galgo urbanita

Me adoptas por mi mirada apacible y aspecto sereno.

Cautivo en una pista de cemento y eternamente condenado al ritmo de quien sujeta la cuerda que ata mi cuello.

Me has convertido en prisionero de mi mismo, y del corredor neto que llevo dentro.


Frágil, demasiado frágil por mi delicada piel y por la ausencia de un cuerpo robusto.

Enfermo por un leve cambio de tiempo o por un mal  uso de tu manejo sobre mi cuerpo.

No me adoptes porque este de moda o me compadezcas.
Adopta, si estás dispuesto a ofrecerme lo que necesito. Y, seré tuyo para siempre.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Luces del crepúsculo

Y, no es, más que el intervalo de tiempo en el que el espacio se funde con el sol brillante que nace, o, el sol decadente que muere.

Que surcamos un eterno crepúsculo bajo la luz y la sombra de los días. Camuflazo en relatos cortos y narrado con voces distintas.

Que aún recuerdas aquella vez que reiste solo en tu habitación al imaginar a esa persona, que despertaste pensando que se hacía tarde y te diste cuenta de que aún tenías tiempo para dormir, que sentiste la música en todas las fases inimaginables del ánimo a través de tus cascos, o que te emocionaste con la claridad de la mirada de un niño. 

Pero, también te envolviste bajo las sombras del crepúsculo. 
Contaste las veces que te hicieron daño o que tratasté de olvidar por miedo o vergüenza al que dirán.
Que hay veces, en el que el paraíso se vuelve frio y mundano. Y, que acaba como un paseo por el padecimiento propio o compartido sujeto al son de las manecillas del tiempo y a la historia de tu propia mortalidad.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Adiós pequeño adiós

Hoy, hace una semana que murió Horus.

Recuerdo la primera vez que lo ví. Estaba acurrucado junto a su compañero de habitáculo y dormía profundamente. Sólo se distinguían el uno del otro, por la cara bicolor (negra y beige) que tenía Horus.

Durante estos cuatro años, me proporcionó el mismo gozo que la de a ti lector, pudiera darte un animal más convencional como un perro o un gato.

Sentía alegría expresada a través de sus saltos, sus rodeos alrededor de las piernas o simplemente el marcaje de su barbilla en tu pie, también sentía pena al regresar a su jaula, placer cuando masajeabas su cabeza y a la vez sus mofletes, enfado cuando ya eran demasiados los achuchones o por el contrario, era poca la atención que recibía o incluso experimentaba celos de aquellos que consideraba "rivales".


Me esperaba siempre y me necesitaba. Y, eso de alguna forma, me hacía sentir bien e imprescindible para esa criatura. Yo, también necesitaba de su compañía aunque fuese muda y no humana.

Ahora, entiendo que aunque el final haya sido amargo, a la vez también ha sido dulce. Los buenos recuerdos son y serán un bella estampa de su partida.

martes, 29 de julio de 2014

El dilema del erizo

Durante la era glacial, muchos animales morían por causa del frío.
Los erizos, percibiendo la situación, resolvieron juntarse en grupos, así se abrigaban y protegían mutuamente, mas las espinas de cada uno herían a los compañeros más próximos,  justamente los que ofrecían más calor.
Por eso, decidieron alejarse unos de otros y comenzaron a morir congelados.
Entonces precisaron hacer una elección: o desaparecían de la Tierra o aceptaban las espinas de sus compañeros.

Con sabiduría, decicieron volver a estar juntos. Aprendieron así a convivir con las pequeñas heridas que la relación con un semejante puede causar, ya que lo más importante era el calor del otro y así lograron sobrevivir.

Moraleja de la historia:

La mejor relación no es aquella que une personas perfectas,  sino aquella donde cada uno aprende a convivir con los defectos del otro, y  admirar sus cualidades.

jueves, 26 de junio de 2014

Sabores del verano

El verano es un dulce aroma.
El tiempo se detiene, se calma y explota.

El verano son sensaciones.



Amaneceres entre finas sábanas, noches cortas, canciones, paseos, caricias, risas, viajes, fotografías que quedan impresas en nuestro recuerdo.

El verano, es zambullirse bajo el agua y secarse gracias a los rayos del sol. Es atreverse a caminar bajo una tormenta eléctrica y acabar empapado de pies a cabeza por una tromba de agua y aún así, reir y no parar. Es el instante perfecto para los sueños.

El verano es volver a ser feliz. 
Es olvidarse de todo, porque la vida  se vive en presente.

domingo, 18 de mayo de 2014

Mil y un demonios

Se despierta enmarañada entre cabellos color carbón, entrelaza sus dedos sobre ellos y deja visible el rostro.

La noche no ha sido buena anfitriona en sueños y combate contra la tentación de volver a caer dormida. Piensa que vivir es más fácil con los ojos cerrados.

Comienza el día, con mil y un demonios en la cabeza en un abismo de dilemas, sobre el más inmediato presente y sobre el futuro por llegar.

Se agita y se recompone, y empieza su paseo a modo de terapia.




Se detiene por el camino, cuando encuentra nuevas flores. Las mira y sonríe. Se las imagina brotando de entre la tierra, creciendo con el paso del tiempo hasta que el viento recoja sus semillas, haciendo de una, decenas.

Deja que el sol le caliente las palmas de las manos, agradece cada rayo que se proyecta sobre las partes descubiertas de su cuerpo, se relaja y observa a los traseúntes. Y, a menudo se pregunta, si aquellos con apariencia cuidada y bonita, han conseguido lo mismo por dentro y si también tienen mil y un demonios en la cabeza. 

domingo, 30 de marzo de 2014

Oda al viento

Bajo el frío que guarda siempre silencio, el alborotado viento aúlla como un coyote a la luna.

Danza junto a los árboles.

Desordena y esparce todas las hojas secas.

Golpea el agua que serpentea a través de nuestras tierras.

Impulsa las aspas de los molinos.

Juega con un niño, moviendo su cometa.

Ondea la bandera de nuestra patria.

Refresca nuestro rostro y pensamiento.

Y así, tal como vino, se marcha y calla.

Lo que empezó termina y lo que termina empieza.



martes, 25 de marzo de 2014

Un inquilino peludo

No, no es un perro y no, tampoco un gato, es un conejo que decidí tener hará casi cuatro años.
Su nombre es Horus y es de raza Harlequín; cruce entre holandés tricolor y conejo común francés (vamos que bien podría tener doble nacionalidad).

Las orejas y la cabeza están divididas en colores invertidos. Si un lado de la cabeza es oscuro, su oreja será clara y viceversa. Todo su cuerpo se encuentra en sintonía con el beige y el negro, sólo roto por el contraste blanco-nieve de sus patas.



El primer día que llegó a casa, estaba muerto de miedo. Imagino que el trayecto en coche en una cajita con agujeros y el nuevo hogar le desconcertó bastante. Ni siquiera se atrevía a dar varios pasos seguidos y cuando los daba resbalaba torpemente por el suelo, así que enseguida acudía a la alfombra.
Me esforcé por ganarme poco a poco su confianza, usando trocitos de zanahoria para acercarme a él. 
Me aseguré y me sigo asegurando de garantizarle un lugar saludable, con espacio suficiente y alimentación las 24h del día, así como procurar sus horas de juego fuera de  la jaula.

Siempre espera impaciente su salida para recorrer una y otra vez la casa impulsándose  sobre las patas para dar brincos y saltos de alegría. También he de decir, que es muy testarudo y que cuando es hora de volver a la jaula se niega y lo hace saber mordiendo sin cesar los barrotes  y a modo de protesta, hace su particular huelga de hambre tirando la comida, (antes como el comedero era más chiquitito, lo cogía y lo pasaba entre las rejas, cual preso encarcelado).

Es independiente, pero con ganas de afecto y atención, nunca reniega (salvo cuando tiene los cables cruzados) de las suaves caricias en la cabeza y en los mofletes.
También es bastante consentido (¡entono el mea culpa), supongo que el hecho de que viviera lo mejor posible dentro de sus años de vida, me ha hecho ser demasiado permisiva. Pero, lo que le define es su carácter de "leoncito", en cuestión de lo que a un conejo se refiere.
Es sumamente territorial. Repele a los hombres y los ataca lanzando un intento de mordisco al aire (generalmente fallido), eso sí, rara vez lanza ofensiva de frente. Vamos un leoncito pero cobardica.

El hecho es que no se ha acostumbrado a muchas personas e imagino que para él, hago el papel de madre, hermana y compañera y es por eso que le irrita la presencia de alguien que considera contrincante, en lo que él da por sentado que es suyo. Así  empieza su guerra personal contra quien se acerca demasiado a mi.

Ahora, esta en mi cuarto, esperando paciente a que le dedique una mirada, le diga algo o le coja en brazos, sin ser consciente de que le estoy dedicando este post.

Así que..¡¡corto y cambio!!, que ya es hora de subir el escrito y prestarle atención, que pide más que nuestros políticos.

domingo, 16 de marzo de 2014

Madre Tierra

Sé que estás atormentada, que no te respetan, que no te valoran y que ya la suerte dejó de ser tu compañera.
Nos obséquias con tu sol, tu aire, tu suelo, tu mar, tu fauna y tu flora y hasta con el último de tus suspiros y sin embargo no reclamas nada a cambio, pero enmudeces y tu hermosa tierra se marchita y yerma de amarga melancolía.

Tus hijos; los animales, lloran tu pérdida, tu desaparición y tu ausencia.
Sufren, pero no sólo por ti Madre Tierra sino también por la barbarie humana que los reduce a seres incapaces de amar o sentir.

¡Oh Madre Tierra!, exhausta y ya enferma. Adoleces de maldad que es la más absurda elección de los hombres, pues la maldad no es algo sobrehumano, sino algo menos que humano y te rindes ante la más vil indiferencia.





miércoles, 5 de marzo de 2014

Alegrías efímeras

Ese tren que viene cargado de alegrías pasajeras que ocupan un espacio vital en nuestra vida, que van y vienen, que se crean y se destruyen como frágiles pompas de jabón o que se limitan a recorrer con el sigilo de un gato nuestros pensamientos más íntimos.

Adoptan diferentes formas, todas ellas disfrazadas bajo una estela personal y única.

Como la cálida sensación que nos evoca una palabra, una mirada o una acción sincera; el aroma perfumado de las flores silvestres; la brisa templada del verano que acaricia con cuidado el rostro; la placidez de un sueño profundo sin desvelo alguno; o la contemplación del cielo teñido de colores pastel.



Hagamos un idioma universal de lo efímero, recordemos lo fugaz de los instantes de alegría y sellémoslos a fuego para que dejen huella en nuestro recuerdo.

jueves, 13 de febrero de 2014

Ella

Ella, soñaba despierta.

Ella, deseaba ser águila,
desplegar sus alas y que su
vuelo no dejase rastro.

Ella, deseaba ser guepardo
para ganar la carrera.

Ella, deseaba ser colibrí
para saborear el dulce néctar
ofrecido por las flores.

Ella, deseaba ser lobo
para liderar la manada.

Ella, deseaba ser tigre 
para mostrar su belleza.

Ella, seguía soñando despierta...


martes, 11 de febrero de 2014

Compañías peligrosas

Anoche, viendo el canal "Nat Geo Wild", todos mis pensamientos quedaron eclipsados por la labor de un hombre, hasta ayer desconocido para mí por completo.
Se trataba de Kevin Richardson, nacido en Johannesburgo en 1974 y cuya vida ha girado entorno a la curiosidad sentida desde muy pequeño por las criaturas que le rodeaban.
Acabó involucrándose profesionalmente en la conservación de animales (principalmente felinos).
A lo largo de los años, ha conseguido establecer un vínculo de confianza y entendimiento con estos grandes "gatos". Se ha ganado a pulso el mote del "susurrador de los leones", ya que se ha metido en situaciones delicadas para cualquier ser humano que ande entre estas compañías peligrosas y salvajes y aún así jamás ha sufrido ningún ataque de ningun animal.
Ha dormido abrazado a leones, ha estado en contacto con crías recien nacidas en compañía de madres leonas, conocidas por todos por ser de lo más cautelosas y territoriales con sus bebés e incluso ha nadado con leones que aborrecen el agua (¡y que sólo se han metido  en ella para estar con él!).
No sólo trabaja en Santuarios velando por estos bellos felinos y protegiéndolos del cañón despiadado de los hombres, sino que también denuncia la situación precaria de los animales recluidos en recintos y también la caza ilegal, muy extendida por este continente africano, así como las mafias que se encargan de comerciar con ellos en las denominadas "batidas o cazas enlatadas", cruel fenómeno turístico que hace referencia a espacios reducidos donde la batida tiene lugar. Los animales utilizados para estos sangrientos espectáculos, han sido criados en cautividad en granjas, conducidos a acostumbrarse y confiar en el ser humano, lo que les lleva a no sentir temeridad ante la presencia de cazadores que pagan por su cabeza.
Sus investigaciones dan resultados cuanto menos únicos, siendo una lástima que la gente se quede únicamente con la parte más visual de su trabajo y no con el transfondo de denuncia social.
Otro gran hombre, digno de mi admiración y respeto.


Aquí, les dejo un enlace con uno de sus documentales:

http://m.youtube.com/watch?v=Syv3PeIa4ps&hd=1

lunes, 3 de febrero de 2014

Gotas de agua

Lluvia obstinada, chapoteas una y mil veces sobre el suelo mojado, siguiendo un ritmo acompasado.

Tu escenario, varía desde los extensos prados hasta el incansable trajín urbano.

Tu director de orquesta; las nubes 
agitadas y revueltas.

Tú, agradable fenómeno para algunos que disfrutan caminando bajo tus aguaceros en el sofocante verano o para aquellos que se deleitan viéndote a través del cristal de sus ventanas.


Vencedores y vencidos

El lince europeo, al igual que el ibérico se halla en peligro en gran parte de nuestro territorio nacional e internacional. No es casualidad que no exista ningún cuento sobre "linces malos". Comparados con otros predadores como el lobo, estos grandes gatos de orejas con penachos gozan de una reputación bastante buena.



Aunque en el pasado esto tampoco los salvó, ya que estos cazadores nocturnos posaban sus ojos en corzos y otras presas que también interesaban a los hombres, por lo que el conflicto surgía y estos últimos cobardemente echaban mano de las armas para eliminar a sus rivales de cuatro patas. De este modo, y con este juego sucio, siempre había vencedores y vencidos.
Otra causa de su desaparición progresiva, se debe al bonito pelaje que recubre sus robustos cuerpos, tan codiciado por cazadores para "gozo" propio como por excéntricos consumistas de pieles de animales.
Todo esto, añadido a la destrucción y transformación de los vastos bosques europeos y por tanto, la creciente falta de presas, conduce al animal, que no tiene otra alternativa de supervivencia, a introducirse en los corrales para capturar su comida del día, provocando tensiones con los ganaderos, traducidas en la mayor parte de los casos en la erradicación masiva de aquellos que se consideran "molestos".
En cualquier caso, tendra que pasar mucho tiempo para que su regreso resulte evidente.
La mano implacable del hombre ha conseguido mermar a gran parte de la población de linces, tanto europeos como ibéricos, quedando estos últimos en una cifra no superior a 150 ejemplares en libertad, que ya solo se mueven en zonas aisladas de España y Portugal.


sábado, 1 de febrero de 2014

La mirada de un niño

El cartel fijado sobre el cristal del autobús llamó poderosamente la atención de un niño, cuya manita no se despegaba del brazo de su madre. No dejaba de sostener la mirada en aquel cartel, con aquel perro rodeado de peluches y con una pinza metálica sobre su cabeza. Se trataba, de aquellas máquinas en las que echas una o varias monedas con la esperanza de conseguir un premio, que siendo habilidoso puedes alcanzar, "pescando" con fortuna y atino el objeto deseado.



Intercambiadas, miradas con su madre, el niño mantuvo, la siguiente conversación:

Hijo: Mamá, ahora, además de juguetes y peluches, se pueden conseguir animales en esas "cosas" de cristal. ¿Porqué no vamos a las ferias y conseguimos uno?..pero mejor con papá, que sabe más de máquinas.

Madre: Cariño, no entiendes bien el cartel. Intenta decirnos que los animales no son peluches..

Hijo: ¡ Pero, yo tengo una tortuga y es de peluche !.

-- La madre soltó una risotada --

Madre: Los animales son seres vivos, como tú y como yo.

Hijo: Eso lo sé. ¿Entonces podemos tener el perrito?.

Madre: A un perro, o a cualquier animal que tengas, hay que darle cariño, mantenerlo limpio, darle bebida y comida y sacarlo a pasear si fuese preciso. Hay que tener tiempo, para que un animal este sano y feliz.
¿A que tus peluches no necesitan todos esos cuidados?.

Hijo: No, a mi peluche, lo dejo en la cama y lo cojo cuando quiero.

Madre: ¿Ahora, entiendes lo que mamá te quiere decir?.

-- El niño abrió sus ojos y engrandó su sonrisa--

Hijo: Sí. Los animalitos, necesitan tiempo  y yo no lo tengo porque voy a la escuela todos los días. He decidido, que ya no lo quiero.

Hay 3 cosas, que los niños pueden enseñar a los adultos: A estar siempre contentos sin motivo aparente, a estar siempre ocupados en algo y a exigir con todas sus fuerzas algo.