lunes, 2 de diciembre de 2013

Cosas de humanos..

Desvariando un poco más de lo normal y encaminándome a derroteros un poco diferentes a lo que es la esencia del blog en sí, tenía la imperiosa necesidad de hablar de la publicidad constante sobre aquellas mujeres que representan un cuerpo 10 e incluso 11. Son esas bellas "sílfides", que parece que procedan de otra galaxia y que nos venden y nos meten hasta en la sopa a través de los medios de comunicación, efectivamente, aquellas que lucen una piel perfecta y ni un gramo de más en sus cuerpos, como si las hubiese esculpido el mismísimo Miguel Ángel.

¿Pero son tan reales como nos hacen ver?, ¿existen tales cuerpos?, o ¿muchas veces son obra del famoso photoshop?.

Preguntas a parte, el continuo bombardeo al que somos sometidos en cualquier tipo de anuncio visual o escrito, sobre el estereotipo femenino que corresponde a una "chica alta, delgada, de ojos claros y labios gruesos", perjudica gravamente a adolescentes y no tan adolescentes, causándoles baja autoestima e imagen distorsionada de sus cuerpos. A lo que a muchas, nos lleva a pensar, si nuestro imagen o peso es el correcto y deseado.

No sólo la publicidad fomenta esto, sino también marcas de ropa muy conocidas, en las que te llegas a frustrar por no encontrar una maldita talla de pantalón que te venga bien, ni demasiado justa ni demasiado ancha. En mi caso, uso una talla entre la 38 y 40,  y a veces hay que "pelear" con las dependientas para que te enseñen un modelo que no sea una talla 36 o inferior a ésta.

Antiguamente, ver una mujer gruesa era símbolo de riqueza y salud, lo que podemos observar a través de obras como las de "Rubens" o "Goya", en definitiva eran envidiadas por sus curvas. Como vemos, la imagen de la mujer perfecta, va variando dependiendo en que época nos encontremos, por tanto se encuentra en constante movimiento y evolución.

El inconveniente es que en la actualidad, siempre o al menos de vez en cuando, querremos quitarnos un poquito de "aquí" o un poquito de "allá". Pero no caigamos en la trampa de  obsesionarnos con las calorías consumidas a lo largo del día, debemos optar por una vida saludable, porque ya no es sólo cuestión de estética sino también de bienestar y salud.

                                                Venus (Botichelli)
                                                


2 comentarios:

  1. Uno de los deseos que se le ha planteado como icono de belleza a la mujer es el hecho de ser rubia. Rubia estereotipada como mujer de personalidad fuerte y que no tiene miedo a asumir riesgos, sin perder ese aura de vulnerabilidad emocional que va inherente a la concepción de mujer. Más en ¿Qué hace una rubia ante el espejo? http://www.elefectobellido.com/2013/12/que-hace-una-rubia-ante-el-espejo.html

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    1. Acabo de leer tu post. Me parece interesante y estoy de acuerdo en algunas cosas y no tan de acuerdo en otras, como por ejemplo la frase que dice: "El punk se vale del cabello como contestación y rebeldía a lo que socialmente trata de imponerse como lo que uno debe ser, el punk habla y expresa lo que el individuo quiere ser." Desde mi punto de vista, el hecho de que algunos individuos hagan locuras con su pelo, como en el caso de los punk, no sólo llevado al cabello sino también a la estética, no es símbolo de rebeldía sino de querer marcar una diferencia respecto a los demás, por su bajo nivel de autoestima. Igual, que las personas que se perforan una y otra vez la piel o simplemente la transforman para parecer algo que no son. Como esta el caso, de la mujer vampiro o el hombre gato.. Hace tiempo que esta sociedad, no distingue entre rebeldía y locura.
      Un saludo.

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