domingo, 20 de octubre de 2013

Banksy, provocador nato.

Banksy es el pseudónimo de un descarado artista del “street art” británico.
Se cree que nació  cerca de Bristol, en 1974, pero los datos acerca de su identidad son inciertos y se desconocen detalles de su biografía.
 En su juventud se formó como carnicero pero se vio implicado en el graffiti durante el boom del aerosol en Bristol de finales de la década de 1980".

La temática de sus graffitis se resume en temas como el “pop art”, la política actual llevada a cabo, la moralidad, la vergüenza, la ira o el desazón humano, llevándolos al extremo satírico.




Su última idea fue un camión lleno de animales de peluche camino del matadero con intención de llamar la conciencia social de cada uno de nosotros sobre la situación de las penosas condiciones en las que viven los animales de granja y la insalubridad de los mataderos.
 El camión recorrió las calles, llamando la atención de los viandantes, que estupefactos se concentraban para ver el recorrido de ésta, su última obra y… hasta ¡hicieron llorar a un niño!, el cual abrumado por tal cantidad de peluches, que encima emitían gruñidos debió sentir miedo. ¡Claro!, el niño estaría acostumbrado a los peluches que sus padres le regalan, peluches que no ve encerrados y que él puede abrazar y jugar con ellos.



Todos los medios de comunicación: TV, prensa digital, prensa escrita, radio.. se hicieron eco de este acontecimiento.

Siempre abogaré por una ganadería extensiva, en la cual los animales pastan libres en un extenso terreno y pueden sentir el sol y la suave brisa de la mañana sobre sus pelajes.
En cuanto a los mataderos, deberían garantizar una muerte rápida e indolora de nuestros animales, tan importantes para nosotros ya que constituyen una fuente esencial de nuestra alimentación y no olvidemos que fue el primer bocado de carne lo que hizo que nuestro cerebro evolucionara.

No soy ni vegetariana ni vegana ya que creo que en nuestra naturaleza esta el ser omnívoros (véase nuestros colmillos hechos para cortar y desgarrar), pero creo que podemos hacer un uso racional de la carne, sabiendo de dónde proviene, yendo a comprar a pequeños comercios o optar por la carne ecológica o orgánica, mucho más sana que cualquiera que venden en los supermercados a los que acudimos. Sé que hay un trecho entre el precio de por ejemplo una hamburguesa orgánica o ecológica y una que no lo es, ya que las primeras son mucho más caras y entiendo que la gente escoja lo más barato y más en estos tiempos, pero no estaría de más que de vez en cuando lo hiciéramos, así como reducir el consumo semanal de carne en nuestra dieta.






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