jueves, 13 de febrero de 2014

Ella

Ella, soñaba despierta.

Ella, deseaba ser águila,
desplegar sus alas y que su
vuelo no dejase rastro.

Ella, deseaba ser guepardo
para ganar la carrera.

Ella, deseaba ser colibrí
para saborear el dulce néctar
ofrecido por las flores.

Ella, deseaba ser lobo
para liderar la manada.

Ella, deseaba ser tigre 
para mostrar su belleza.

Ella, seguía soñando despierta...


martes, 11 de febrero de 2014

Compañías peligrosas

Anoche, viendo el canal "Nat Geo Wild", todos mis pensamientos quedaron eclipsados por la labor de un hombre, hasta ayer desconocido para mí por completo.
Se trataba de Kevin Richardson, nacido en Johannesburgo en 1974 y cuya vida ha girado entorno a la curiosidad sentida desde muy pequeño por las criaturas que le rodeaban.
Acabó involucrándose profesionalmente en la conservación de animales (principalmente felinos).
A lo largo de los años, ha conseguido establecer un vínculo de confianza y entendimiento con estos grandes "gatos". Se ha ganado a pulso el mote del "susurrador de los leones", ya que se ha metido en situaciones delicadas para cualquier ser humano que ande entre estas compañías peligrosas y salvajes y aún así jamás ha sufrido ningún ataque de ningun animal.
Ha dormido abrazado a leones, ha estado en contacto con crías recien nacidas en compañía de madres leonas, conocidas por todos por ser de lo más cautelosas y territoriales con sus bebés e incluso ha nadado con leones que aborrecen el agua (¡y que sólo se han metido  en ella para estar con él!).
No sólo trabaja en Santuarios velando por estos bellos felinos y protegiéndolos del cañón despiadado de los hombres, sino que también denuncia la situación precaria de los animales recluidos en recintos y también la caza ilegal, muy extendida por este continente africano, así como las mafias que se encargan de comerciar con ellos en las denominadas "batidas o cazas enlatadas", cruel fenómeno turístico que hace referencia a espacios reducidos donde la batida tiene lugar. Los animales utilizados para estos sangrientos espectáculos, han sido criados en cautividad en granjas, conducidos a acostumbrarse y confiar en el ser humano, lo que les lleva a no sentir temeridad ante la presencia de cazadores que pagan por su cabeza.
Sus investigaciones dan resultados cuanto menos únicos, siendo una lástima que la gente se quede únicamente con la parte más visual de su trabajo y no con el transfondo de denuncia social.
Otro gran hombre, digno de mi admiración y respeto.


Aquí, les dejo un enlace con uno de sus documentales:

http://m.youtube.com/watch?v=Syv3PeIa4ps&hd=1

lunes, 3 de febrero de 2014

Gotas de agua

Lluvia obstinada, chapoteas una y mil veces sobre el suelo mojado, siguiendo un ritmo acompasado.

Tu escenario, varía desde los extensos prados hasta el incansable trajín urbano.

Tu director de orquesta; las nubes 
agitadas y revueltas.

Tú, agradable fenómeno para algunos que disfrutan caminando bajo tus aguaceros en el sofocante verano o para aquellos que se deleitan viéndote a través del cristal de sus ventanas.


Vencedores y vencidos

El lince europeo, al igual que el ibérico se halla en peligro en gran parte de nuestro territorio nacional e internacional. No es casualidad que no exista ningún cuento sobre "linces malos". Comparados con otros predadores como el lobo, estos grandes gatos de orejas con penachos gozan de una reputación bastante buena.



Aunque en el pasado esto tampoco los salvó, ya que estos cazadores nocturnos posaban sus ojos en corzos y otras presas que también interesaban a los hombres, por lo que el conflicto surgía y estos últimos cobardemente echaban mano de las armas para eliminar a sus rivales de cuatro patas. De este modo, y con este juego sucio, siempre había vencedores y vencidos.
Otra causa de su desaparición progresiva, se debe al bonito pelaje que recubre sus robustos cuerpos, tan codiciado por cazadores para "gozo" propio como por excéntricos consumistas de pieles de animales.
Todo esto, añadido a la destrucción y transformación de los vastos bosques europeos y por tanto, la creciente falta de presas, conduce al animal, que no tiene otra alternativa de supervivencia, a introducirse en los corrales para capturar su comida del día, provocando tensiones con los ganaderos, traducidas en la mayor parte de los casos en la erradicación masiva de aquellos que se consideran "molestos".
En cualquier caso, tendra que pasar mucho tiempo para que su regreso resulte evidente.
La mano implacable del hombre ha conseguido mermar a gran parte de la población de linces, tanto europeos como ibéricos, quedando estos últimos en una cifra no superior a 150 ejemplares en libertad, que ya solo se mueven en zonas aisladas de España y Portugal.


sábado, 1 de febrero de 2014

La mirada de un niño

El cartel fijado sobre el cristal del autobús llamó poderosamente la atención de un niño, cuya manita no se despegaba del brazo de su madre. No dejaba de sostener la mirada en aquel cartel, con aquel perro rodeado de peluches y con una pinza metálica sobre su cabeza. Se trataba, de aquellas máquinas en las que echas una o varias monedas con la esperanza de conseguir un premio, que siendo habilidoso puedes alcanzar, "pescando" con fortuna y atino el objeto deseado.



Intercambiadas, miradas con su madre, el niño mantuvo, la siguiente conversación:

Hijo: Mamá, ahora, además de juguetes y peluches, se pueden conseguir animales en esas "cosas" de cristal. ¿Porqué no vamos a las ferias y conseguimos uno?..pero mejor con papá, que sabe más de máquinas.

Madre: Cariño, no entiendes bien el cartel. Intenta decirnos que los animales no son peluches..

Hijo: ¡ Pero, yo tengo una tortuga y es de peluche !.

-- La madre soltó una risotada --

Madre: Los animales son seres vivos, como tú y como yo.

Hijo: Eso lo sé. ¿Entonces podemos tener el perrito?.

Madre: A un perro, o a cualquier animal que tengas, hay que darle cariño, mantenerlo limpio, darle bebida y comida y sacarlo a pasear si fuese preciso. Hay que tener tiempo, para que un animal este sano y feliz.
¿A que tus peluches no necesitan todos esos cuidados?.

Hijo: No, a mi peluche, lo dejo en la cama y lo cojo cuando quiero.

Madre: ¿Ahora, entiendes lo que mamá te quiere decir?.

-- El niño abrió sus ojos y engrandó su sonrisa--

Hijo: Sí. Los animalitos, necesitan tiempo  y yo no lo tengo porque voy a la escuela todos los días. He decidido, que ya no lo quiero.

Hay 3 cosas, que los niños pueden enseñar a los adultos: A estar siempre contentos sin motivo aparente, a estar siempre ocupados en algo y a exigir con todas sus fuerzas algo.