En muchas ocasiones, me encuentro reflexionando sobre
la relatividad del tiempo.
De niña, mi sueño era vivir en una pequeña casa de campo, en algún lugar con un
hermoso paisaje. Siempre me gustaron las
imágenes románticas de envejecimiento, viviendas bajas, con tejado de paja con
jardines semi-salvajes, de los que dan una sensación de abundancia y crecimiento
sin restricciones, ocultas a la vista. Y, con los alrededores llenos de lilas.
De mayor, mi sueño es conseguir ser independiente económicamente, disfrutar del tiempo libre y también de la gente que me rodea.
De mayor, mi sueño es conseguir ser independiente económicamente, disfrutar del tiempo libre y también de la gente que me rodea.
Me doy cuenta de que podemos pasar un rato e incluso décadas, atrapados en la misma rutina en un marco de tiempo que se mueve a cámara lenta. Sin embargo, contradictoriamente, un lapso de sólo unas pocas semanas puede hacer parecer que toda una vida ha pasado, cuando trae momentos decisivos y cambios significativos que alteran nuestro presente.
Como me he ido haciendo mayor, algunos de estos hechos
muy importantes se han convertido en mi filosofía de vida; que nunca jamás hay que perder el coraje de hacer un cambio, y que nunca
hay que dejar escapar la esperanza. Permanecer fiel a tus creencias,
estando en todo momento dispuesto a dar un salto de fe, sin importar el oscuro
abismo que intenta disuadirnos de nuestras metas por los
errores y contratiempos. Estoy plenamente convencida de que en la vida; lo
bueno y lo malo esta en perfecto equilibrio - sólo depende de nosotros cómo elegimos manejar
ambas -.
Estoy en un momento de transición, detrás de dos décadas
de experiencias y recuerdos, así como de una vida pasada que no volverá. Estoy de despedidas – el miedo, la frustración y la ira – y también de
bienvenidas – la tranquilidad, la confianza y la comprensión.
Además, siento curiosidad por lo que
está por venir. Mi futuro es nuevo y ya que estoy a
punto de entrar en un territorio desconocido, sé sin lugar a dudas que las
dificultades me esperan, porque todo cambio es una combinación de
felicidad y tristeza.
Sin embargo, no tengo miedo.
Me siento emocionada y lista para abrir un nuevo
capítulo en mi vida. Estoy a punto de embarcarme en una nueva era personal, que me traerá diferentes aventuras y experiencias, que
enriquecerá mi percepción y creará momentos inolvidables. Estoy segura y convencida de que me dirijo hacia un futuro más gratificante después de tantos años.
