domingo, 22 de noviembre de 2015

Para los verdaderos poetas

Ésto va para los verdaderos poetas.
Para aquellos que deciden llevar el mundo por su cuenta.
Para los que llevan el infierno en su cabeza y un cementerio de historias de amor perdidas en su corazón.
Para los valientes que luchan oscuridad con oscuridad.
Para aquellos que la única respuesta que esperan de un dios es; si hay vida eterna para sus seres queridos, porque saben que no hay espacio para ellos en ese paraíso.
Para los que saben que el sufrimiento es el sentimiento más humano que hay.
Para los que aman y odian a la persona equivocada.

Ésto va para Lorca, escondido en un armario de Nueva York.
Para Bécquer y Espino por morir tan jóvenes.
Para Neruda, por engañarse a sí mismo muchas veces.
Para el espíritu perdido de Machado.
Para el alma atormentada de Poe y su cuervo.
Para Shakespeare y su Julieta.
Para Dante y su historia de dolor.

Ésto va para los únicos seres que pueden vivir con un infierno dentro de ellos, y a pesar de ello, escriben cosas celestiales para aquellos que necesitan leerlos.



Sueña

Tuve un sueño anoche,
o tal vez fue una pesadilla.
No sé más.

Hacía frío, mis dientes hicieron "clic", mi cuerpo temblaba.
Yo estaba en un bosque creo, ya era de noche, estaba en medio de la nada.
Levanté la cabeza hacia el cielo, que era negro, y sólo pude ver 
unas pocas estrellas.

Me moví hacia delante, sin saber adónde iba, pero mi cuerpo
entró en calor poco a poco.
Mis manos ya no estaban tan frías y sentí la dulzura del sol en mi cara.
Entonces lo ví.

Él estaba ahí,
esperándome como siempre.
Con los pies en la arena, frente al océano.
Me miró y mi nombre salió de su boca.

Me acerqué a él, sin ninguna duda.
Me tomó la mano,
y me llevó hacia el agua.

Poco a poco, mi cuerpo se sumergió en el frío líquido.
El sol había desaparecido,
el cielo se cubrió de nubes negras.

Él tomó una gran inspiración y se sumergió en las profundidades del océano.

Había desparecido.
A medida que el sol y el calor lo hacían.
Dejándome sola en el agua fría, en medio de la nada.

domingo, 25 de octubre de 2015

¿Somos superiores a ellos?

En mi opinión, el problema fundamental acerca de esta cuestión es el hecho de que estamos abordando continuamente el mito de que los seres humanos son moralmente superiores a los no humanos. Esta idea tiene que ser erradica antes de que cualquier pensamiento verdaderamente revolucionario sobre los derechos de los animales empiece a irrumpir en nuestra sociedad moralmente confusa e inconsciente. No hay especismo sin supremacía humana.
El especismo es el principal error, cada vez que alguien trata de justificar la explotación hacia los animales no humanos.

La creencia de que los seres humanos son moralmente superiores a los no humanos no se basa en el instinto. Si lo fuera, entonces no estaríamos cuestionando nada, y por tanto no tendríamos siquiera que estar leyendo esto. Y, sin embargo, es la razón por la que creemos que esta bien torturar a un no humano, que es plenamente capaz de buscar el placer y evitar el sufrimiento, tal y como lo haría un ser humano.

La idea de que somos la especie por supremacía,  se basa en la idea de que todos los seres humanos tiene alguna característica o conjunto de características de las que carecen los no humanos. Estos criterios incluyen la "inteligencia", la "conciencia", el "pensamiento abstracto", la "capacidad de comprensión", los "diversos códigos éticos", la "creatividad", la "tecnología", el "alma", o alguna otra forma de dote divina.

Todos estos criterios, son tan arbitrarios como el género, la pertenencia a un grupo étnico, o las creencias religiosas a la hora de afirmar una superioridad moral respecto a otros.

Aunque los animales humanos hemos creado un concepto de moralidad, muchos de ellos han roto esos códigos que les hacían ser "únicos" como especie. Las consecuencias de esta ruptura, nos han dejado como huella: -la esclavitud, la tortura, el genocidio y demás atrocidades que los seres humanos civilizados aborrecen. Los animales no humanos, a pesar de no desarrollar códigos morales tan desarrollados y complejos como los nuestros, son capaces de seguir los suyos con mayor logro. No matan por placer, no se esclavizan entre ellos, ni destruyen nuestro habitat a sabiendas. Ellos simplemente quieren que les dejen vivir y morir en sus propios términos.

Por otro lado, los humanos esclavizan, torturan y asesinan a los no humanos, simplemente por diversión o porque nos gusta el sabor de sus cuerpos y secreciones muertas y las comodidades que nos ofrece.
También estamos destruyendo intencionadamente todos los hábitats silvestres que podemos.

-Entonces, ¿quién es de nuevo superiormente moral al otro?.

*La idea extrema a todo esto, es quien argumenta que por ejemplo, un león para comer tiene que matar a una cebra. O, que un león macho a menudo matará a un macho rival y su descendencia antes de copular, con la madre. O, que si una leona madre da a luz a un bebé gravemente enfermo o deforme, por lo general lo matarán. ¿Cuándo todo esto se aplica a conceptos humanos? . Aquí es donde (en mi opinión) entra de nuevo la ¿desgastada? supremacía humana:

"O somos moralmente superiores a los animales, en cuyo caso su explotación está justificada, o no somos moralmente superiores a ellos, en cuyo caso podemos matarlos simplemente porque queremos consumirlos, justo como cualquier otro animal hace".

Como ya he mencionado, en muy raras ocasiones mantenemos nuestro código moral de forma óptima. Reivindicamos, como sociedad, una regla de oro o una forma de conducta, pero infligimos rutinariamente sufrimiento innecesario y la muerte de seres inocentes sólo por placer, diversión o conveniencia. 

Debemos darnos cuenta que si no cumplimos con un sistema de justicia en relación con cada animal inocente, humano o no humano, entonces los mismos argumentos que utilizamos para tratar de justificar el sufrimiento ajeno ("ese animal no es tan inteligente como yo", "no tiene alma" etc..), también pueden ser utilizado por otros seres humanos para justificar el sufrimiento y la muerte en nosotros mismos como especie ("esa persona no es tan inteligente como yo", "no tiene capacidades físicas o emocionales", etc..).

Cualquier argumento que intenta justificar el maltrato sistemático hacia el animal no humano, también tenderá a justificar el maltrato hacia los humanos en los mismos términos. Esto significa, que hasta que nosotros como especie no evolucionemos más allá de nuestra creencia irracional de que todo tipo de explotación hacia el no animal, esta más que justificada y razonada sólo por nuestros intereses triviales, seguiremos soportando el desprecio a la vida, los tratos crueles, inhumanos  o degradantes y todas las demás atrocidades contra los Derechos Humanos.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Secuestramos los colores

Secuestramos el festival de colores.

Llegó con el sobrevuelo de un pájaro

sobre las faldas del Himalaya,

la tierra de las religiones y de las castas: "La India".


Empezó con "carrera de emociones":

Colores, sonrisas y sensaciones.


Pigmentos en el aire; 

se esparcen y transforman la piel.

Revoloteo tricolor sobre las mejillas;

Color mandarina, berenjena y azafrán.

Camisetas discretas, tintadas.

Suelas de zapatos coloreadas.


Final del juego;

La última revancha.

Y, acabamos "hechos polvo".




domingo, 6 de septiembre de 2015

Ciudad de terciopelo

Soy los cambios de humor a media noche.

Soy tu diagnóstico erróneo.

Soy tus cicatrices más frescas;

las quemaduras de cigarros en tus antebrazos y rodillas.

El humo en tus pulmones.

Una soga en el cuello.


Soy un grito de ayuda,

en esta ciudad de terciopelo

donde todas las paredes son blancas.

Y,yo soy la única ventana.

Ella es..


Ella es,

mi Sábado por la noche,


mi droga en el baño,


las colillas de cigarrillos en mi patio trasero.



Ella es,

mi mañana de Domingo,


el lápiz de labios marcados en mi taza de café,


mis besos con cara de sueño con sabor a pasta de dientes.

lunes, 17 de agosto de 2015

Tiempo de transición

En muchas ocasiones, me encuentro reflexionando sobre la relatividad del tiempo. 

De niña, mi sueño era vivir en una pequeña casa de campo, en algún lugar con un hermoso paisaje. Siempre me gustaron las imágenes románticas de envejecimiento, viviendas bajas, con tejado de paja con jardines semi-salvajes, de los que dan una sensación de abundancia y crecimiento sin restricciones, ocultas a la vista. Y, con los alrededores llenos de lilas. 
De mayor, mi sueño es conseguir ser independiente económicamente, disfrutar del tiempo libre y también de la gente que me rodea. 

Me doy cuenta de que  podemos pasar un rato e incluso décadas, atrapados en la misma rutina en un marco de tiempo que se mueve a cámara lenta.  Sin embargo, contradictoriamente, un lapso de sólo unas pocas semanas puede hacer parecer que toda una vida ha pasado, cuando trae momentos decisivos y cambios significativos que alteran nuestro presente.

Como me he ido haciendo mayor, algunos de estos hechos muy importantes se han convertido en mi filosofía de vida; que nunca jamás hay que perder el coraje de hacer un cambio, y que nunca hay que dejar escapar la esperanza. Permanecer fiel a tus creencias, estando en todo momento dispuesto a dar un salto de fe, sin importar el oscuro abismo que intenta disuadirnos de nuestras metas  por los errores y contratiempos. Estoy plenamente convencida de que en la vida; lo bueno y lo malo esta en perfecto equilibrio -  sólo depende de nosotros cómo elegimos manejar ambas -.


Estoy en un momento de transición, detrás de dos décadas de experiencias y recuerdos, así como de una vida pasada que no volverá. Estoy de despedidas – el miedo, la frustración y la ira – y también de bienvenidas – la tranquilidad, la confianza y la comprensión. 
 Además, siento curiosidad por lo que está por venir. Mi futuro es nuevo y ya que estoy a punto de entrar en un territorio desconocido, sé sin lugar a dudas que las dificultades me esperan, porque todo cambio es una combinación de felicidad y tristeza.

Sin embargo, no tengo miedo.


Me siento emocionada y lista para abrir un nuevo capítulo en mi vida. Estoy a punto de embarcarme en una nueva era personal, que me traerá diferentes aventuras y experiencias, que enriquecerá mi percepción y creará momentos inolvidables. Estoy segura y convencida de que me dirijo hacia un futuro más gratificante después de tantos años.